Palma en Guatemala

La agroindustria de la palma de aceite se ha convertido en una opción de desarrollo para muchos guatemaltecos pues es una realidad que brinda desarrollo sostenible en los ámbitos local, económico y ambiental en el país.

Historia

Años 40

A finales de los años 40, la United Fruit Company, inició la siembra de palma de aceite compartiendo terreno con plantaciones de banano en Latinoamérica. En Guatemala iniciaron dos plantaciones de palma que fueron abandonadas debido, en gran medida, a la reforma agraria impulsada por el gobierno de esa época.

Años 70

En los años 70 con el objetivo de buscar opciones alternas que sustituyeran al cultivo del café debido a la crisis que se vivía el gremio en esa época,  se iniciaron pruebas piloto en el sur con plantaciones y una planta de beneficio; lo que sirvió para comenzar investigaciones sobre el cultivo de la palma de aceite en latitudes similares a la franja ecuatorial.

Años 80 y 90

Posteriormente, en los años 80, a partir de la crisis del algodón, en búsqueda de cultivos oleaginosos eficientes que pudieran sustituir a este cultivo para continuar la producción de aceites vegetales y abastecer al país, se inició formalmente la siembra de palma de aceite en La Gomera, Escuintla, y a finales de los años 90 se establecieron plantaciones en Tecún Umán, Petén en suelos que originalmente eran dedicados a la ganadería.

Actual

Desde entonces, la palma de aceite se estableció en tres zonas principales: la sur (San Marcos, Quetzaltenango, Retalhuleu, Suchitepéquez y Escuintla), nororiente (Izabal y Alta Verapaz; específicamente en los valles de los ríos Motagua y Polochic) y norte (sur de Petén, norte de Alta Verapaz y nororiente de Quiché).

Desarrollo para Guatemala
La palma de aceite es el cultivo más eficiente en la producción de aceites en el mundo, debido a que produce más aceite por hectárea, requiriendo menos tierra y espacio que otros cultivos oleaginosos.

Como resultado de las buenas prácticas agrícolas, el rendimiento nacional promedio de aceite crudo de palma es de alrededor 7 toneladas métricas por hectárea, superando el promedio mundial que está en 4 toneladas métricas por hectárea.  Las buenas prácticas agrícolas orientadas a la sostenibilidad, aumentan la eficiencia en productividad por hectárea, protegiendo los recursos naturales.

El sector pamicultor
representa el
1.2
%

del PIB de Guatemala

El sector palmicultor 
en Guatemala genera
28
mil

empleos directos y 140 MIL empleos y beneficiados indirectos

El cultivo de palma de aceite genera inversiones por más de
USD
$1,800

MILLONES

Las exportaciones de palma de aceite
representan al año más de
USD
$1,800

MILLONES

El 80% de la producción
de aceite crudo de palma se exporta
USD
$1,800

se destina para consumo local cubriendo la
demanda existente en el país.

Impacto económico de la palma de aceite en los departamentos donde está presente el cultivo.

Beneficios económicos del cultivo de palma

Aumento de inversión
en Guatemala

Crecimiento del PIB

Generación de
empleo

Desarrollo en la calidad
de vida de las comunidades

Reducción de la
inseguridad alimentaria

Reducción de la dependencia
sobre la importación

Inversión dentro del
mismo sector y en otros

Generación de
divisas

Sostenibilidad

Nuestro compromiso como gremial es impulsar la palmicultura sostenible desde tres ejes fundamentales:  sostenibilidad económica, ambiental y social.

Económico

Sabemos que la sostenibilidad de un proyecto palmero inicia con la implementación de prácticas económicamente rentables que garanticen las inversiones en el futuro, y, permitan avanzar en la ruta de la sostenibilidad social y ambiental.  
En este sentido, nos enfocamos en contribuir a la competitividad de las inversiones palmeras del país, a través de su desempeño y compromiso con las buenas prácticas agrícolas, servicios y trasferencia de tecnología.

Ambiental

Una parte vital de la producción agrícola sostenible es producir más con menos. En este sentido, GREPALMA orienta el desarrollo de la agroindustria palmera para la estandarización de buenas prácticas del cultivo y comprende que existe una demanda global creciente que solicita aceite de palma producido con responsabilidad social y ambiental; lo que ha motivado al sector palmicultor a asegurar el desarrollo del cultivo, dentro de un escenario de mejoramiento de la productividad, entendiendo que la conservación significa tanto desarrollo como protección del medio ambiente.

Responsabilidad medioambiental
Para los productores de aceite de palma en Guatemala es esencial la protección de los recursos naturales y su conservación en el largo plazo, la implementación de buenas prácticas agrícolas y la ejecución de mejoras permanentes para una producción eficiente sin afectar el medio ambiente.

Protección del recurso suelo
Para el cultivo de palma de aceite es vital la protección de los suelos, uno de los recursos más valiosos. Las buenas prácticas agrícolas garantizan un manejo responsable de los residuos y la reincorporación de material orgánico que enriquece los suelos y los protege de la erosión y su deterioro.

Conservación y uso responsable del agua
El uso del agua en la palmicultura se realiza de manera responsable, utilizando solamente el recurso óptimo, para esto se tienen programas de monitoreo de los suelos para conocer la humedad disponible, se llevan registros de precipitación pluvial y se maneja la mejor tecnología para utilizar menos agua y ser más eficientes.

Todos los residuos son reincorporados al cultivo, promoviendo de esta manera una gestión integrada de los mismos y aprovechando su valor nutricional, beneficiando el medio ambiente.

Estándares internacionales
La agroindustria de la palma de aceite orienta su desarrollo en mejoras continuas que garanticen la producción sostenible de aceite de palma. Compromiso que se evidencia en empresas guatemaltecas certificadas con los sellos Rainforest Alliance, Global G.A.P., Roundtable on Sustainable Palm Oil (RSPO) y el trabajo que actualmente realizan empresas para ser certificadas.

Social
Prácticas Laborales
En GREPALMA creemos que un pilar para la sostenibilidad laboral consiste en salarios justos y buenas condiciones laborales para los trabajadores del sector palmicultor. Creemos que la generación de empleo formal y digno contribuye al desarrollo de las comunidades del área de influencia. Por ello, fomentamos el cumplimiento de la normativa nacional laboral vigente, así como de otros requisitos que se suscriban a nivel nacional, regional e internacional.  Apoyamos y promovemos el mejoramiento continuo de las condiciones labores dentro del sector palmicultor.

Buen vecino
Es una realidad que la palma de aceite ha contribuido en la dinamización de la economía local de las comunidades cercanas a los proyectos palmeros.

Conscientes de la importancia del cultivo de palma en nuestro país, apostamos por el desarrollo de mecanismos de comunicación e inclusión comunitaria que fortalezcan las relaciones entre los proyectos palmeros y las comunidades de influencia, buscando el bienestar de las regiones donde está presente el cultivo.

Las empresas palmeras testigos de las necesidades en las comunidades cercanas a las plantaciones de palma de aceite, invierten y realizan esfuerzos propios y en junto con otras instituciones locales, para proveer acceso a salud, educación, infraestructura y desarrollo local, beneficiando a más
de 79 MIL personas y 8,500 familias
cercanas a las plantaciones de palma de aceite.

Dinamización de la
economía local

Bancos

Comercios

servicios

infraestructura

BIENESTAR PARA LA COMUNIDAD
Salud
MÁS
20 MIL

beneficiados

Educación
MÁS
5,500 MIL

beneficiados

Infraestructura Vial
MÁS
25,500

beneficiados

Desarrollo Local
MÁS
38 MIL

beneficiados